La verdad, estaba viendo una noticia que me dejó bastante inquieto. De esas que uno no sabe si sentir miedo, indignación o simplemente preocupación. Un funcionario de seguridad nacional renunció hace poco porque no estaba de acuerdo con la guerra contra Irán, afirmando que Irán no representaba una amenaza real para Estados Unidos. Eso ya de por sí dice mucho.
Pero lo que más me llamó la atención fue lo otro: la supuesta investigación sobre la muerte de Charlie Kirk (si no me equivoco en el nombre), la cual, según dicen, fue detenida por el propio gobierno y el FBI, dejando el caso en manos de una corte local. Eso levanta muchas preguntas.
También se dice que esta persona había pedido que no se iniciara una guerra contra Irán… y uno empieza a atar cabos, aunque no haya pruebas claras. Yo no estoy afirmando nada, pero es inevitable que a uno le vengan pensamientos. La historia nos ha enseñado que el poder, cuando no tiene límites, puede llegar a hacer cosas muy oscuras.
Hasta me vino a la mente aquella historia bíblica del rey David, cuando mandó a poner en peligro al esposo de Betsabé. No digo que sea lo mismo, pero a veces los patrones del poder se repiten.
Al final, todo esto me deja una reflexión: siempre hay que cuestionar, informarse y no tragarse todo tan fácil. Porque cuando las cosas no cuadran, es por algo.
La verdad, estaba viendo una noticia que me dejó bastante inquieto. De esas que uno no sabe si sentir miedo, indignación o simplemente preocupación. Un funcionario de seguridad nacional renunció hace poco porque no estaba de acuerdo con la guerra contra Irán, afirmando que Irán no representaba una amenaza real para Estados Unidos. Eso ya de por sí dice mucho. Pero lo que más me llamó la atención fue lo otro: la supuesta investigación sobre la muerte de Charlie Kirk (si no me equivoco en el nombre), la cual, según dicen, fue detenida por el propio gobierno y el FBI, dejando el caso en manos de una corte local. Eso levanta muchas preguntas. También se dice que esta persona había pedido que no se iniciara una guerra contra Irán… y uno empieza a atar cabos, aunque no haya pruebas claras. Yo no estoy afirmando nada, pero es inevitable que a uno le vengan pensamientos. La historia nos ha enseñado que el poder, cuando no tiene límites, puede llegar a hacer cosas muy oscuras. Hasta me vino a la mente aquella historia bíblica del rey David, cuando mandó a poner en peligro al esposo de Betsabé. No digo que sea lo mismo, pero a veces los patrones del poder se repiten. Al final, todo esto me deja una reflexión: siempre hay que cuestionar, informarse y no tragarse todo tan fácil. Porque cuando las cosas no cuadran, es por algo.
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